miércoles, 23 de septiembre de 2009

La noticia: ¿un gran negocio?


Hasta no hace mucho tiempo, los lectores de la prensa gráfica, eran sólo eso, simples lectores que buscaban informarse sobre los acontecimientos del día cercanos a su lugar de residencia. A su vez, eso que los lectores pretendían encontrar eran noticias, construcciones de los acontecimientos del día según la importancia, el interés, la cantidad de personas involucradas y la proximidad de los mismos.

En la actualidad, y en total contraste, a lo que alguna vez fue, los lectores ya no son simples lectores sino que se convierten, sin saberlo, en lectores clientes, esto se debe a que los periodistas les venden información, manipulándola como si fuera un producto comercial. Al mismo tiempo, las noticias también cambiaron, desde su formato hasta su forma de redacción, pasando por estilos diversos, intereses distintos.

Todo cambió, todo a nuestro alrededor se transformó con el constante avance de la tecnología, con el boom del proceso de globalización, y como un hecho puntual, la Caída del Muro de Berlín en 1989. Y cuando se habla de que ya nada es lo que era, hay que incluir a los medios de comunicación, y entre ellos, a la prensa gráfica o escrita. Es claro que todos estos cambios influyeron en las transformaciones en las noticias y en el tipo de lector.

Y al hablar de cambios, hay que mencionar el auge de los Multimedios, que abarcan todo el espacio en los medios de comunicación, dejando sin lugar a aquellos medios chicos que carecen de recursos económicos, es decir, sin posibilidades de surgir, de obtener cierta popularidad, de tener mayor alcance. Estos nuevos empresarios de la información monopolizan el sistema comunicativo, lo único que buscan es enriquecer sus bolsillos a toda costa y a cualquier precio, como por ejemplo, con la transgiversación de la realidad o la ficcionalización de las noticias (para que queden más “vendibles” y a su vez, la gente las consuma más). Un ejemplo de la ficción en la noticia, es la nota de tapa del semanario Miradas al Sur del pasado domingo, en la cual puede verse una imagen de la actual dueña del Grupo Clarín, la señora Herrera de Noble brindando con el represor Videla durante la Dictadura militar del ’76, al lado de la fotografía se puede leer el cuestionamiento que se le hace a Clarín por estar de acuerdo con la Ley de Radiodifusión creada durante el proceso militar; y como si todo esto no alcanzara para demostrar la oposición a este multimedio, sobre la imagen y su epígrafe, hay gotas de sangre y un título que lo dice todo: “Papeles manchados”. Esta nota como tantas otras son una muestra de la ficción en la noticia, la cual comenzó en nuestro país de la mano de Rodolfo Walsh con su libro, Operación Masacre, y de ahí en más, se impuso como un nuevo estilo.

Ya sea cambiando la realidad, mostrando sólo lo que interesa mostrar u ocultando lo que no conviene que salga a la luz, o bien, con la ficción en la noticia y la obtención de la mayor cantidad de medios posibles, los nuevos “periodistas” o dueños de la información sólo buscan hacer más rentable su negocio, desesperados por conseguir un lector cliente más y que sus billeteras se sigan abultando, para de esta manera, seguir comprando más y más medios, y al fin conseguir el primer premio : ser el único multimedio. Por eso, hoy mas que nunca, la noticia es un gran negocio.

http://www.elargentino.com/nota-56816-Vinculos-peligrosos-y-papeles-manchados.html


http://www.elortiba.org/masacre.html

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